La razón por la que Alex Honnold puede escalar sin cuerdas ni protección no es que no sienta miedo, sino que su cerebro reacciona distinto al peligro.
Hace algunos años, científicos le hicieron estudios de resonancia magnética y descubrieron algo impresionante: su amígdala, la parte del cerebro que activa el miedo y la respuesta de “huye o pelea”, casi no se enciende ante imágenes que normalmente provocarían pánico en cualquier persona.
Mientras la mayoría entra en alerta máxima, su mente se mantiene estable. Eso no significa que ignore el riesgo, de hecho lo entiende, lo mide y lo siente, pero sin entrar en pánico. Su cerebro no se bloquea, se enfoca en superar la situación.
Los investigadores creen que es una mezcla de su forma natural de ser y años de entrenamiento extremo, disciplina y exposición controlada al peligro, así que no es que sea “intrépido”, sino que aprendió a mantenerse calmado cuando otros colapsan.
