La presentación de Bad Bunny en el medio tiempo del Super Bowl 2026 no solo se convirtió en uno de los momentos más comentados del evento deportivo más importante del año, sino que también detonó un impacto histórico en el mundo digital y del streaming a nivel global.
Tras su actuación en Santa Clara, el artista puertorriqueño provocó un crecimiento explosivo en las reproducciones de su música, confirmando una vez más su estatus como una de las figuras más influyentes de la industria musical actual. De acuerdo con datos de plataformas de streaming, las escuchas de su catálogo aumentaron hasta siete veces en las horas posteriores a la finalización del espectáculo.
Canciones como “BAILE INoLVIDABLE”, “DtMF” y “Tití Me Preguntó” se posicionaron rápidamente entre las más reproducidas, dominando tanto listas latinas como rankings globales. El efecto fue inmediato: millones de espectadores no solo vieron el show, sino que acudieron directamente a las plataformas digitales para revivir su música.
Uno de los aspectos más llamativos fue el fuerte impacto en países no hispanohablantes, particularmente en Estados Unidos, donde las búsquedas y reproducciones del cantante registraron incrementos significativos. Este fenómeno volvió a demostrar que el idioma no representa una barrera para el alcance del artista, cuyo estilo y energía conectan con audiencias de todo el mundo.
A pesar de los intentos de boicot y las críticas previas a su participación, Bad Bunny logró romper récords de audiencia y streaming, consolidando su presencia como un fenómeno cultural global. Su actuación en el Super Bowl 2026 no solo marcó un hito televisivo, sino que reafirmó su capacidad para transformar un escenario deportivo en un impulso masivo para la música latina en el mercado internacional.

