-Insiste Álvaro Bustillos en Washington
-Impulsa Corral a Andrea Chávez, atacando a Cruz
–PAN ahora con la mayoría calificada en el Congreso
Miriam Aguilera fue elegida ayer como nueva presidenta de la CEDH y se convirtió en la primera mujer en ocupar este cargo en la historia del estado de Chihuahua.
Los diputados de Morena no votaron en contra, se abstuvieron luego de fallar en un intento de frenar la votación en el pleno.
Alegaron que Miriam no era elegible por ocultar su militancia partidista, lo que representaba un evidente conflicto de intereses.
En el PAN se celebró que una mujer llegara el puesto y la postura fue que Miriam era legítimamente elegible sin importar su sesgo partidista.
Hubieran estado de acuerdo si la elegida fuera militante de Morena, seguramente que no.
Luego se supo que no sólo tenía bastantes años como militante del PAN, también fue representante ante el IEE por este mismo partido y desde el 2021 era funcionaria en la Fiscalía General del Estado en la administración de Maru Campos.
Así que aquí cambia la cosa, porque se manda un pésimo mensaje de autonomía en la Comisión Estatal de Derechos Humanos, de por sí entregada en muchos periodos a los gobiernos en turno.
Ahora con estos antecedentes, se ve difícil que Miriam pueda ir en contra de su exjefa, Maru Campos, a la hora de emitir alguna recomendación o analizar alguna denuncia presentada en el órgano autónomo.
Cuando fue cuestionada, Miriam dijo que tiene la libertad, por sus derechos político-electorales, de ejercer la militancia del PAN y que eso no interferirá con sus nuevas labores.
Pero quedan dudas razonables sobre esto; si es panista y tiene un pensamiento de centro derecha, obvio que desde su criterio tendrá discrepancia en diversos temas.
Aquí lo único que resta es esperar que la nueva titular de la CEDH sea muy profesional y ejerza verdaderamente su cargo como casi nunca se ha visto en el organismo.
Insiste Álvaro Bustillos en Washington
El tema de la reapertura de la frontera para el ganado mexicano volvió a ponerse sobre la mesa, pero no como muchos quisieran: no depende únicamente de cumplir requisitos sanitarios, sino de navegar en aguas políticas.
La reciente visita de Álvaro Bustillos a Washington deja algo claro: el problema del gusano barrenador dejó de ser un asunto meramente técnico para convertirse en un tema de seguridad nacional para Estados Unidos. Y cuando eso pasa, las decisiones ya no se toman en laboratorios ni en corrales, sino en oficinas donde pesan más los intereses estratégicos que los dictámenes veterinarios.
Por más que Chihuahua y Sonora presenten garantías sanitarias, el verdadero filtro está en la percepción de riesgo del vecino país. Y esa percepción, muchas veces, no responde a datos, sino a contextos políticos, presiones internas y hasta coyunturas electorales.
El golpe económico ya es evidente. No sólo afecta a los productores mexicanos, también impacta cadenas productivas en Estados Unidos que dependen del ganado en pie. Aun así, la frontera sigue cerrada, lo que confirma que el costo económico no siempre es suficiente para destrabar decisiones cuando hay otros intereses en juego.
El optimismo que se menciona sobre una posible reapertura en fases suena bien, pero también es una señal de que el proceso será lento y condicionado. Las inspecciones del USDA serán clave, pero no definitivas.
Aquí el reto para los ganaderos no es sólo cumplir, sino convencer. Y convencer, en este caso, implica ir más allá de lo técnico: requiere diplomacia, presión económica y, sobre todo, tiempo.
Porque si algo quedó claro, es que la reapertura no será inmediata… ni automática. Y mientras tanto, el sector ganadero seguirá esperando una decisión que, aunque debería ser sanitaria, hoy es completamente política.
-Impulsa Corral a Andrea Chávez, atacando a Cruz
Desde hace ya varios meses, se ha visto la mano del exgobernador Javier Corral para intentar influir en el proceso interno de Morena con rumbo al 2027, donde abiertamente se ha mostrado a favor de la senadora Andrea Chávez.
Varios podrían ser sus intereses: el ser nuevamente bienvenido en Chihuahua o mantenerse firme en sus acusaciones de la nómina secreta, ambas, otras o quién sabe.
Ahora tiene una campaña abierta contra Cruz Pérez Cuéllar, utilizando el tema de la nómina secreta para golpear al alcalde, como en su momento lo hizo y no le funcionó en contra de la gobernadora Maru Campos.
Corral sostiene que César Duarte les pagó a ambos cuando eran panistas, y en investigaciones de su gobierno se constituyó la llamada nómina secreta, que supuestamente eran entregas de dinero a cambio de favores políticos.
Vaya, hasta que el Canal 28 hiciera una profunda investigación contra Cruz Pérez Cuéllar.
Sin embargo, la acusación central es que César Duarte controla a Maru Campos y ahora quiere “mantenerse” en el poder con Cruz Pérez Cuéllar.
El simple hecho de pensar que el exgobernador, quien ahora reside en una cárcel de máxima seguridad, sigue siendo el dueño de Chihuahua, pues sonará bien en la cabeza de Javier Corral, pero seguramente no en la mayoría de los chihuahuenses.
Así que Andrea Chávez está teniendo esta “ayudadita” de parte de Javier Corral, pero se ve difícil que funcione.
PAN ahora con la mayoría calificada en el Congreso
En Chihuahua el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México actúan similar, pero no igual a sus dirigencias nacionales.
Mientras que a nivel nacional estos partidos mantienen una alianza con el partido en el poder, que en este caso es Morena, en Chihuahua pasa lo mismo, pero el partido en el poder es el PAN.
Ahora sí, que se hacen para el lado de la mejor sombra o de donde masca la iguana.
Chihuahua actualmente es dominado por el PAN, pero qué pasaría si cambia la situación y llega Morena al poder: serán aceptados y todo será perdonado.
Al menos en el Congreso del Estado la situación así prevalece: Morena va solo en bloque contra la mayoría del PAN y sus aliados, que aglomera a todos los demás partidos.
Al menos antes los 12 diputados de Morena lograban evitar la mayoría calificada, pero ahora, con la salida de Rosana Díaz, la cosa cambia.
Morena quedará como en otras legislaturas, con un número incapaz de obligar a negociaciones legislativas.
La diputada Díaz se iría al PVEM y ahora el PAN juntaría los 22 votos de la mayoría calificada para aprobar lo que sea que necesite la gobernadora Maru Campos.
Así que la pelea interna de Morena podría tener verdaderas consecuencias, pues el PAN tiene ahora la libertad de cambiar lo necesario en Chihuahua para marcar su agenda política.
