-Tarde, pero cayó Adán Augusto López
-Huyó sicario y se completó la pifia judicial
-Un circo: la pugna entre Cruz y Daniela
Este fin de semana, dos hechos dejaron mal parada a la Policía Municipal de Chihuahua. Primero, una detención que se presumió sin sustento real; después, un narcomensaje dejado prácticamente frente a un C-4 de la Plataforma Escudo Chihuahua.
La noche del viernes se registró un ataque armado en un centro de rehabilitación ubicado en Juan Pablo II y calle 73a. Un sujeto disparó contra el encargado del lugar y, cuando intentaba huir, fue alcanzado, desarmado y brutalmente golpeado por personas del mismo “anexo”.
Al arribar los policías, encontraron a un hombre herido tendido en la calle. En un inicio se pensó que se trataba de la víctima del ataque, pero resultó ser el presunto agresor, quien había recibido una severa golpiza.
El sujeto fue atendido por paramédicos de la Cruz Roja y trasladado a un hospital, evidentemente en calidad de detenido, ya que además se le aseguraron dos armas de fuego cortas.
Horas después, la corporación emitió un comunicado en el que intentó presumir la detención como un logro de la Policía Municipal, omitiendo información clave sobre lo ocurrido.
El intento de engañar a la opinión pública fue evidente, pues aunque el individuo quedó detenido, los agentes municipales no tuvieron mérito alguno más allá de escoltar la ambulancia.
Para rematar, durante el domingo apareció un narcomensaje en el parque Acueducto, sobre el Teófilo Borunda. Policías resguardaron el área y aseguraron el mensaje, que contenía amenazas firmadas por presuntos integrantes de La Línea y La Empresa, advirtiendo una “limpia” contra “cricosos” y “rateros” del sector.
Lo llamativo es que en ese parque se encontraba una estación móvil tipo C-4 de la Plataforma Escudo Chihuahua, es decir, un centro de mando y vigilancia itinerante.
Así, los responsables dejaron el mensaje bajo las narices del supuesto pináculo de la vigilancia y la tecnología de la ciudad, mejor conocido como PECUU.
Tarde, pero cayó Adán Augusto López
El senador Adán Augusto López elevó la grilla política durante el fin de semana al anunciar que dejaría la coordinación de la bancada de Morena en el Senado.
El movimiento, aunque tardío, sorprendió incluso dentro de su propio partido, y hasta ahora no queda del todo claro el trasfondo de la jugada.
La versión oficial señala que deja el cargo para dedicarse al trabajo territorial; sin embargo, tras confirmarse por parte de Claudia Sheinbaum que no se le ofrecerá ninguna embajada, comienza a tomar fuerza la lectura de que se trata, en realidad, de un castigo político.
Para la 4T, el problema es que el movimiento resulta insuficiente y llega demasiado tarde frente a los múltiples escándalos que han rodeado al exsecretario de Gobernación.
La única explicación plausible es su cercanía con Andrés Manuel López Obrador, lo que habría generado resistencia para actuar antes en su contra, hasta que las propias limitaciones a su operación política lo orillaron a dar el paso.
En pocas palabras, Adán Augusto entendió que ya no era de los favoritos y ahora buscará una nueva posición desde donde pueda ejercer poder, lejos de la sombra presidencial.
En Chihuahua, quien resulta afectada es Andrea Chávez, cuyo impulso político proviene en buena medida del grupo encabezado por Adán Augusto. Al perder fuerza ese bloque, es inevitable que haya repercusiones.
Se rumoraba que una eventual candidatura de Andrea a la gubernatura dependería en gran parte del respaldo del grupo de Tabasco; hoy, ese escenario se debilita y abre la puerta a otros aspirantes como Cruz Pérez Cuéllar y Ariadna Montiel.
Huyó sicario y se completó la pifia judicial
El viernes se concretó lo que muchos temían: el presunto sicario a quien una jueza otorgó libertad condicional no se presentó a su audiencia de vinculación a proceso y fue declarado prófugo.
Esto refuerza la percepción de que sí existió un error judicial y, para evitar un linchamiento mediático, es necesario aprender de lo ocurrido.
Primero, debe existir una sanción, la que determine el Poder Judicial, si tras una investigación se confirma la falla. Segundo, se debe evitar justificar lo injustificable y actuar con firmeza para enviar un mensaje claro a la ciudadanía: este tipo de errores no pueden tolerarse.
La autonomía judicial no justifica que un presunto asesino recupere la libertad.
Mientras tanto, la víctima de la ejecución permanece sin justicia, y los familiares tienen pleno derecho a interponer los recursos y quejas correspondientes.
Lo urgente es que los jueces recapaciten para que no vuelva a repetirse una situación similar.
“La Rata”, como es apodado el imputado del homicidio ocurrido el 1 de enero en Punta Oriente, se encuentra prófugo. Su huida puede interpretarse como un reconocimiento implícito de su responsabilidad.
No se arriesgó a enfrentar un juicio y aprovechó el tiempo que le concedió la jueza para desaparecer. Su recaptura podría ser complicada.
Aunque desde la elección de jueces se advertía que podrían presentarse casos así, no debe dejar de señalarse cualquier indicio de mala impartición de justicia.
Un circo: la pugna entre Cruz y Daniela
Este fin de semana se reavivó la confrontación entre Cruz Pérez Cuéllar y Daniela Álvarez, con nuevos señalamientos de ambos lados.
Mientras el alcalde de Juárez anunció la creación de un “influenciómetro” para exhibir presuntos casos de nepotismo en el Gobierno del Estado y administraciones panistas, también ventiló la presencia de familiares de la dirigente estatal del PAN en nóminas públicas.
En respuesta, Daniela Álvarez aseguró que continuarán con denuncias por nepotismo en el Gobierno Municipal de Juárez y acusó que los señalamientos en su contra buscan intimidarla, afirmando que no se dejará callar “por ser mujer”.
Una historia que ya se extiende por semanas y que amenaza con escalar, convirtiéndose sin duda en un espectáculo político.
Lo relevante será si los protagonistas mejoran la calidad de la trama, porque de lo contrario el “rating” caerá y ambos perderán ante la opinión pública.
Aunque esta confrontación beneficia al PAN al intentar debilitar a Morena en la frontera, Cruz Pérez Cuéllar debería optar por una ruta más inteligente y evitar quedar atrapado en el reality show en que se ha convertido la política juarense.
Aún falta mucho tiempo para que el conflicto alcance su punto máximo rumbo a los procesos electorales, y los ciudadanos, cada vez más desencantados, agradecerían un respiro de una política que, para muchos, parece ir en picada.
