Duarte logra congelar proceso en su contra
Adán Augusto afirma que Andrea Chávez será gobernadora
Definen pago de agua a Estados Unidos
La reforma de la jornada laboral de 40 horas semanales se ha vendido como un gran avance para los trabajadores; sin embargo, el dictamen que hoy duerme en el Senado de la República deja más dudas que certezas.
En el discurso se habla de bienestar, salud y tiempo para la familia; en la letra chiquita, el escenario pinta muy distinto.
La propuesta eleva a rango constitucional la jornada de 40 horas al reformar el Artículo 123, sí, pero no establece con claridad un día adicional de descanso, una de las principales expectativas sociales. Menos horas en el papel no necesariamente se traducen en más tiempo libre en la vida real.
El punto más delicado está en la regulación del tiempo extraordinario. El dictamen permite hasta 12 horas extra por semana, con un máximo de cuatro horas diarias durante cuatro días. En la práctica, esto abre la puerta a que la reducción de 48 a 40 horas se “compense” de manera sistemática con horas extras. Es decir, el trabajador podría seguir laborando prácticamente lo mismo que hoy, solo que bajo otra etiqueta y con la presión implícita de “ponerse la camiseta”.
El resultado es claro: la jornada real se mantiene, pero ahora normalizada por la vía del tiempo extraordinario.
A esto se suma que la implementación no será inmediata. La reforma plantea una transición gradual hasta 2030: 46 horas en 2027 y una reducción de dos horas por año hasta alcanzar las 40. Cuatro años más de espera para un beneficio que ya se había prometido como urgente. Mientras tanto, millones de trabajadores seguirán atrapados en esquemas extensos, con la esperanza de que “algún día” llegue el cambio completo.
Es cierto que el dictamen habla de beneficios en salud, menor estrés y reducción de riesgos cardiovasculares, además de alinearse con estándares internacionales. El problema es que esos beneficios solo serán reales si la reducción de la jornada se traduce en descanso efectivo, no en más horas extra.
Si no se garantiza un día adicional libre y no se limita de verdad el uso cotidiano del tiempo extraordinario, la reforma corre el riesgo de convertirse en un ajuste cosmético: suena bien, luce bien, pero deja la jornada laboral prácticamente igual que ahora. Y, al final, otra vez, el costo lo pagará el trabajador.
Duarte logra congelar proceso en su contra
La defensa del exgobernador César Duarte consiguió frenar de manera temporal el proceso legal en su contra al obtener una suspensión definitiva dentro de las acusaciones por lavado de dinero que sostiene la Fiscalía General de la República.
La noticia generó expectativa durante la tarde de este miércoles; sin embargo, al analizar el fondo del asunto se confirmó que el amparo no implica la liberación de Duarte. El exmandatario estatal permanecerá recluido en un penal de máxima seguridad, mientras que el proceso penal se mantiene en etapa intermedia.
La suspensión definitiva congela el avance del juicio oral en tanto se resuelve otro amparo, ahora en contra de la vinculación a proceso. A base de recursos legales, la estrategia de la defensa busca dejar sin efectos la acción penal emprendida por la FGR.
Aún no está claro si esta ruta jurídica funcionará para liberar al exgobernador, pero se espera una reacción de la Fiscalía; difícilmente se quedarán con los brazos cruzados.
Mientras tanto, no se descarta que en los próximos días pueda surgir una noticia sorpresiva. Al menos por ahora, Duarte ya logró sortear a las autoridades de Chihuahua; falta ver si ocurre lo mismo a nivel federal.
Adán Augusto afirma que Andrea Chávez será gobernadora
El senador Adán Augusto López fue abordado en el Senado de la República tras su renuncia como coordinador del grupo parlamentario de Morena, una decisión que generó una oleada de reacciones políticas.
El tema obligaba a una postura clara del senador, líder de uno de los grupos más influyentes del partido fundado por Andrés Manuel López Obrador. Tal como anticipamos ayer, la atención se centró en los efectos que este movimiento podría tener en Chihuahua y, en particular, en las aspiraciones de la senadora Andrea Chávez.
A pregunta expresa, Adán Augusto aseguró que su renuncia no afectará las aspiraciones de Chávez y fue más allá: afirmó que será gobernadora de Chihuahua. Dijo estar convencido de ello y agregó que el estado ya merece un buen gobierno. También señaló que, como cualquier integrante de Morena, tiene la disposición de apoyar a quienes busquen una candidatura.
Con ello, evitó reconocer de manera directa que su grupo político impulsa a Andrea Chávez y trató de minimizar el impacto que su cambio de posición tiene dentro de la estructura de poder morenista.
La pregunta queda en el aire: ¿Andrea Chávez seguirá fiel al grupo político que la cobijó e impulsó, o buscará una nueva plataforma ahora que ese respaldo parece perder fuerza?
No hay que olvidar que, pese a este movimiento, los escándalos de La Barredora y las acusaciones que pesan sobre el exsecretario de Gobernación siguen siendo un lastre difícil de ignorar.
Definen pago de agua a Estados Unidos
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció un acuerdo con México para cumplir con el pago de agua establecido en el Tratado de 1944. De acuerdo con lo informado, México entregará a Estados Unidos alrededor de 432 millones de metros cúbicos de agua de manera anual.
El acuerdo fue confirmado por autoridades mexicanas y se dio a conocer que se concretó durante la reciente llamada entre Claudia Sheinbaum y Donald Trump.
Sin embargo, surge la pregunta clave: ¿de dónde saldrá esa cantidad de agua? Aquí es donde estados como Chihuahua, Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas entran en zona de riesgo. Las presas no alcanzan ni la mitad de su capacidad y extraer volúmenes significativos podría dejar sin reservas suficientes para actividades agrícolas y consumo humano en regiones ya golpeadas por la sequía.
Mientras el pago ya fue anunciado, aún faltan detalles fundamentales sobre quién asumirá el costo, cómo se distribuirá la carga y cuándo se realizará la entrega. Habrá que esperar al Gobierno Federal para conocer la letra chiquita de un acuerdo que, de entrada, mantiene en vilo a los estados fronterizos.
