Niveles elevados de contaminación por partículas finas PM2.5 fueron detectados en el suroriente de la ciudad, donde el material particulado alcanza concentraciones hasta 11.5 veces superiores al límite recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que representa un riesgo para la salud de la población.
Las partículas PM2.5 son contaminantes microscópicos presentes en el aire que pueden ingresar fácilmente al sistema respiratorio y al torrente sanguíneo, provocando diversos problemas de salud, especialmente cuando la exposición es constante o prolongada.
Especialistas advierten que respirar este tipo de contaminantes puede causar afectaciones respiratorias como irritación en las vías respiratorias, ataques de asma, bronquitis crónica, enfisema e incluso cáncer de pulmón. Además, también se relaciona con padecimientos cardiovasculares como mayor riesgo de infartos, accidentes cerebrovasculares, hipertensión y enfermedades del corazón.
Asimismo, diversos estudios señalan que la exposición a estas partículas puede provocar problemas neurológicos, daño en el sistema nervioso central y efectos adversos durante el desarrollo fetal.
Entre los grupos más vulnerables ante este tipo de contaminación se encuentran los niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas como asma, diabetes o hipertensión.
Ante este panorama, especialistas recomiendan evitar permanecer en zonas con altos niveles de contaminación, utilizar mascarillas de alta filtración como N95 o KN95 cuando sea necesario, monitorear los reportes de calidad del aire y promover medidas que reduzcan las emisiones contaminantes.
La exposición prolongada a niveles elevados de PM2.5 puede generar efectos graves y duraderos en la salud, por lo que autoridades y población deben reforzar acciones para disminuir los riesgos asociados a la contaminación del aire.
